
Las semanas y los temas se suceden con rapidez. Afortunadamente todo está conectado y así se puede permanecer un poco más en las cosas que nos interesan y relacionarlas con el tema siguiente. En este punto me gustaría reflexionar sobre la relación de un centro constituido como Comunidad Profesional de Aprendizaje y las características de su líder.
La construcción de una escuela como Comunidad Profesional de Aprendizaje, exige un liderazgo que sitúe el centro de atención en el aprendizaje y que sea capaz de transmitir que el aprendizaje de todos los alumnos es una misión que comparten alumnos, profesores y toda la comunidad. La idea parece tan natural que resulta fácil de asumir. Más difícil es hacer del liderazgo para el aprendizaje una realidad práctica.
En mi última entrada me lamentaba de no haber tenido tiempo para profundizar en la idea de liderazgo sostenible, ya que me parecía muy atractiva. La lectura del libro de Hargreaves y Fink "El liderazgo sostenible, Siete principios para el liderazgo en centros educativos innovadores", nos ofrece la oportunidad de estudiar la relación entre el liderazgo en el aprendizaje y la sostenibilidad de este liderazgo.
La idea de Hargreaves y Fink sobre el liderazgo sostenible, arranca de un planteamiento original: Si en lo que se refiere al medio ambiente la insostenibilidad se produce por un exceso de consumo, y en la empresa por la búsqueda de altos y rápidos beneficios a toda costa, en educación los altos beneficios y el exceso de consumo vienen representados por el intento de conseguir altos niveles en los estándares de instrucción en matemáticas y lengua a causa de las evaluaciones externas (¿podemos pensar aquí en los informes PISA, su repercusión mediática y la presión que comporta?).
La tesis de Hargreaves y Fink es que la búsqueda competitiva de estos altos niveles en cada centro, puede producir éxitos a corto plazo, pero también agotamiento y retroceso a largo plazo y además no tiene un fin moral, el aprendizaje de todos.
Para ejemplificar la relación entre liderazgo sostenible y el aprendizaje como centro de atención, los autores describen dos actuaciones diferentes ante el mismo problema. Lo he transcrito literalmente, es un poco largo, pero merece la pena.
UNA REFORMA-DOS INSTITUTOS.docx
Queda claro que el instituto Wayvern se transformó en una comunidad profesional de aprendizaje, con un objetivo común, y su dierctora ejerció un liderazgo distribuido y sostenible.
La lectura de este ejemplo sirve para responder a la pregunta sobre el liderazgo de Paco Lara que quedó en suspenso el otro día, y el último párrafo contesta a las que ahora plantea Gabriela.
¿Ejerce Paco Lara un liderazgo sostenible o un liderazgo distribuido? Evidentemente, ambas cosas, pero si bien para un liderazgo sostenible se necesita que éste sea distribuido, no ocurre al revés. Un liderazgo puede ser distribuido y no ser aplicado de forma adecuada, o aplicarse a cambios que no funcionan bien más que a corto plazo. Yo encajaría mejor a Paco Lara como un líder sostenible, y no solo porque perdure en el tiempo sino y sobre todo porque:
La construcción de una escuela como Comunidad Profesional de Aprendizaje, exige un liderazgo que sitúe el centro de atención en el aprendizaje y que sea capaz de transmitir que el aprendizaje de todos los alumnos es una misión que comparten alumnos, profesores y toda la comunidad. La idea parece tan natural que resulta fácil de asumir. Más difícil es hacer del liderazgo para el aprendizaje una realidad práctica.
En mi última entrada me lamentaba de no haber tenido tiempo para profundizar en la idea de liderazgo sostenible, ya que me parecía muy atractiva. La lectura del libro de Hargreaves y Fink "El liderazgo sostenible, Siete principios para el liderazgo en centros educativos innovadores", nos ofrece la oportunidad de estudiar la relación entre el liderazgo en el aprendizaje y la sostenibilidad de este liderazgo.
La idea de Hargreaves y Fink sobre el liderazgo sostenible, arranca de un planteamiento original: Si en lo que se refiere al medio ambiente la insostenibilidad se produce por un exceso de consumo, y en la empresa por la búsqueda de altos y rápidos beneficios a toda costa, en educación los altos beneficios y el exceso de consumo vienen representados por el intento de conseguir altos niveles en los estándares de instrucción en matemáticas y lengua a causa de las evaluaciones externas (¿podemos pensar aquí en los informes PISA, su repercusión mediática y la presión que comporta?).
La tesis de Hargreaves y Fink es que la búsqueda competitiva de estos altos niveles en cada centro, puede producir éxitos a corto plazo, pero también agotamiento y retroceso a largo plazo y además no tiene un fin moral, el aprendizaje de todos.
Para ejemplificar la relación entre liderazgo sostenible y el aprendizaje como centro de atención, los autores describen dos actuaciones diferentes ante el mismo problema. Lo he transcrito literalmente, es un poco largo, pero merece la pena.
UNA REFORMA-DOS INSTITUTOS.docx
Queda claro que el instituto Wayvern se transformó en una comunidad profesional de aprendizaje, con un objetivo común, y su dierctora ejerció un liderazgo distribuido y sostenible.
La lectura de este ejemplo sirve para responder a la pregunta sobre el liderazgo de Paco Lara que quedó en suspenso el otro día, y el último párrafo contesta a las que ahora plantea Gabriela.
¿Ejerce Paco Lara un liderazgo sostenible o un liderazgo distribuido? Evidentemente, ambas cosas, pero si bien para un liderazgo sostenible se necesita que éste sea distribuido, no ocurre al revés. Un liderazgo puede ser distribuido y no ser aplicado de forma adecuada, o aplicarse a cambios que no funcionan bien más que a corto plazo. Yo encajaría mejor a Paco Lara como un líder sostenible, y no solo porque perdure en el tiempo sino y sobre todo porque:
- Construye una comunidad profesional de aprendizaje al poner el centro de atención en el aprendizaje de todos
- Tiene un fin moral y compromete a todo el centro con él
Seguro que hay más matices pero estos dos puntos son fundamentales para distinguir un liderazgo distribuido de un liderazgo sostenible. Y esto lleva, como siempre, a nuevas preguntas:
- ¿Realmente es necesario un fin moral para ejercer un liderazgo en educación que ayude a mejorar la escuela?
- ¿Es ese compromiso demasiado exigente?
- ¿Se refiere J. Murillo a esto cuando afirma que la idea de liderazgo sostenible no supone un modelo que vaya a perdurar (vaya paradoja) y sí parece que lo hará el modelo de liderazgo distribuido?
Por mi parte creo que aquellas ideas más exigentes pueden no ser útiles por utópicas pero, de acuerdo con Murillo, puede ser necesario tener una utopía por horizonte.

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