Procuraré atenerme al símil conjuntista propuesto para analizar la relación entre los términos CULTURA DE UN CENTRO y CLIMA ESCOLAR. La tarea no es nada fácil sobre todo si se tiene en cuenta que no conocemos bien la naturaleza de al menos uno de los dos conjuntos. Y por supuesto, sin perder de vista que la teoría de conjuntos contiene importantes paradojas.
Lo primero que me llama la atención, son las palabras elegidas para referirse a los citados conceptos. La lengua no es neutral ni es inocente, luego alguna razón tiene que haber para utilizar en el primer caso una palabra que representa algo de contebnido tan amplio, intangible y abstracto, y en el otro, una que representa algo concreto y tangible, que se puede medir y sentir.
De ahí que, en primer lugar, deben ser considerados conjuntos de naturaleza diferente, lo cual nos lleva a descartar la opción de identidad y las opciones de inclusión: Ni el clima está incluido en la cultura, ni la cultura en el clima. Para avalarlo, en la lectura de esta sesión se dice: "dos escuelas con estructuras similares podrían tener culturas diferentes" , en sentido amplio, también dos escuelas con climas similares podrían tener culturas diferentes.
Tampoco son conjuntos disjuntos porque ambos conceptos no son del todo independientes. Hay aspectos de la cultura que influyen en el clima y viceversa, pero no necesariamente un cambio de cultura implica un cambio en el clima, como tampoco de un cambio en el clima se sigue necesariamente un cambio en la cultura.
De forma que yo me inclino hacia la opción de conjuntos diferentes que tienen elementos comunes, es decir, intersección no vacía.
Respecto a la pregunta "¿por qué en Eficacia Escolar se habla de clima y en los estudios sobre mejora se habla de cultura?", lo que me parece más relevante es que el clima es algo medible , que se puede estudiar con los instrumentos propios de la investigación cuantitativa, mientras que la cultura, según Stoll y Flink "...resulta difícil de aprehender y también elusivo porque está en gran medida implícito y solo vemos los aspectos superficiales". Por lo que será imposible medirlo, cuantificarlo y estudiar su influencia en los resultados escolares
Lo primero que me llama la atención, son las palabras elegidas para referirse a los citados conceptos. La lengua no es neutral ni es inocente, luego alguna razón tiene que haber para utilizar en el primer caso una palabra que representa algo de contebnido tan amplio, intangible y abstracto, y en el otro, una que representa algo concreto y tangible, que se puede medir y sentir.
De ahí que, en primer lugar, deben ser considerados conjuntos de naturaleza diferente, lo cual nos lleva a descartar la opción de identidad y las opciones de inclusión: Ni el clima está incluido en la cultura, ni la cultura en el clima. Para avalarlo, en la lectura de esta sesión se dice: "dos escuelas con estructuras similares podrían tener culturas diferentes" , en sentido amplio, también dos escuelas con climas similares podrían tener culturas diferentes.
Tampoco son conjuntos disjuntos porque ambos conceptos no son del todo independientes. Hay aspectos de la cultura que influyen en el clima y viceversa, pero no necesariamente un cambio de cultura implica un cambio en el clima, como tampoco de un cambio en el clima se sigue necesariamente un cambio en la cultura.
De forma que yo me inclino hacia la opción de conjuntos diferentes que tienen elementos comunes, es decir, intersección no vacía.
Respecto a la pregunta "¿por qué en Eficacia Escolar se habla de clima y en los estudios sobre mejora se habla de cultura?", lo que me parece más relevante es que el clima es algo medible , que se puede estudiar con los instrumentos propios de la investigación cuantitativa, mientras que la cultura, según Stoll y Flink "...resulta difícil de aprehender y también elusivo porque está en gran medida implícito y solo vemos los aspectos superficiales". Por lo que será imposible medirlo, cuantificarlo y estudiar su influencia en los resultados escolares

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