miércoles, 28 de abril de 2010

Justicia Cordial


Dice la filósofa Adela Cortina en su libro La Justicia Cordial haciendo propio el uso de la razón cordial de Ortega:

"No hay economía legítima si no se propone como meta ayudar a crear una sociedad justa, ni política que se precie sin intentar dar a cada uno
lo que le corresponde, ni tiene tampoco sentido una ciencia social
crítica que no cuente con un criterio de justicia"

Y en otro momento: " La Justicia es el núcleo de la moral, la política, el derecho y la economía; de esos saberes que tienen por tarea orientar la acción humana. Brota de la razón, pero de una razón cordial o compasiva, capaz de indignarse ante la injusticia y de conmoverse ante el sufrimiento. Sin ella, sin esa ética de la justicia compasiva, es difícil que moral, economía y derecho alcancen -continuando con Ortega- su quicio y vital eficacia".

La educación, por excelencia, tiene como tarea orientar la acción humana. No se puede expresar mejor la necesidad de un horizonte de justicia social en educación.

¿O sí?

En el libro de Hargreaves Liderazgo sostenible se dedica un capítulo a la Justicia. Este capítulo es el único que comienza con un poema:

Desde la amarga búsqueda del corazón
acuciados por la pasión y por el dolor
nos elevamos para desempeñar un papel mayor

Ésta es la fe desde la que partimos:
los hombres conocerán la riqueza común de nuevo
desde la amarga búsqueda del corazón.

Estimábamos lo fácil y elegante,
pero ahora, con mejor mano y cerebro,
nos elevamos para desempeñar un papel mayor.

Las lealtades menores se van,
y no queda ni raza ni credo
desde la amarga búsqueda del corazón

Sin orientarnos por mapas corruptos
que engañaron a la masa en favor del beneficio privado,
nos elevamos para desempeñar un papel mayor.

Con la nueva configuración de la ley y el arte
cuyos símbolos son los millones de caídos,
desde la amarga búsqueda del corazón
nos elevamos para desempeñar un papel mayor

Frank Scott (1899-1985), "Villanelle para nuestros tiempos"


Yo no puedo añadir nada más.

Pero sí debo decir que lamento muy sinceramente no haber podido asistir a la última sesión de clase. He leído las intervenciones de los compañeros y las excelentes aportaciones del grupo de dinamización, y veo que allí se trabajó mucho y muy bien. El tema lo merecía.

A la pregunta de si es pertinente plantear este tema en un curso eminentemente práctico, la respuesta es rotundamente sí, y también me parece adecuado el momento de tratarlo: cuando ya estamos inmersos en las aguas del cambio escolar, tras varias sesiones llenas de actividad que trataron temas fundamentalmente prácticos, viene bien hacer un alto para reflexionar sobre lo que da sentido a nuestra acción. Es mejor trabajar así, de forma inductiva, metiéndose de lleno en los problemas en primer lugar y después ir a la búsqueda de sentido.

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